EDUARDO
MILÁN
La tempestad el fuego,
lo funesto
que devuelvan la furia a estos poemas suaves,
suaves por qué si son nacidos del abismo,
el abismo del habla cuando es realmente habla,
realmente habla y borra el mundo. Tabla rasa del hablar,
mesa redonda del hablar, Grial sangrante no bebido nunca
pero hablado tanto. ¡Arturo! ¿Por qué
no entraste a Ginebra?
La respuesta es retórica, no un reto entre pares
a la puesta
del sol, mediodía después, qué costado
de la suerte el sol
depara.
Pero la tempestad tiene esa gracia pronunciada, ese pasaje
de tiempo a majestad sin desdeñar la peste justa,
negra.
Ahí es cuando la tempestad se vuelve frágil,
una pérdida
que se traduce en lluvia en la campiña, una evaporación
que se traduce en lágrimas. Ahí es cuando
la tempestad
tampoco alcanza, suavidades, colinas del poema, selva, danza.
A tempestade, o fogo,
o funesto
que devolvam a fúria a estes poemas suaves,
suaves porque se são nascidos do abismo,
o abismo da fala quando é realmente fala,
realmente fala e borra o mundo. Tábula rasa do falar,
mesa redonda do falar, Graal sangrante não bebido
nunca
mas tão falado. Artur! Por que não entraste
em Genebra?
A resposta é retórica, não um repto
entre pares ante o pôr-
do-sol, meio-dia depois, qual flanco da sorte o sol
depara.
Porém a tempestade tem essa graça pronunciada,
essa passagem
de tempo a majestade sem desdenhar a peste justa, negra.
Aí é quando a tempestade se torna frágil,
uma perda
que se traduz em chuva na campina, uma evaporação
que se traduz em lágrimas. Aí é quando
a tempestade
tampouco alcança, suavidades, colinas do poema, selva,
dança.
Tradução:
Luiz Roberto Guedes
*
INTEGRAL, no un tigre
que va de mancha en mancha hasta la orilla
de su cuerpo y entristece. Conclusión de la noche:
el crepúsculo del arte. No así. El prestigio
del tigre
repugna por especie en extinción, un odio pugna,
una ira
que se agita en la gacela ante el tigre que salta,
un tigre salta. No así. Integral como entero,
ganas de beber el Santo Grial, agridulce, labios que sé,
novia robada al marinero que la vio primero
desde el mar, agua salobre y labios que no sé,
palabra mordida que se le adivina el cobre. Integral
el grito, la ingrata, la gratuita, sin saber cuál.
INTEGRAL, não
um tigre
que vai de mancha em mancha até a margem
de seu corpo e entristece. Conclusão da noite:
o crepúsculo da arte. Não assim. O prestígio
do tigre
repugna por espécie em extinção, um
ódio pugna, uma ira
que se agita na gazela ante o tigre que salta,
um tigre salta. Não assim. Integral como inteiro,
ganas de beber o Santo Graal, agridoce, lábios que
sei,
noiva roubada ao marinheiro que a viu primeiro
desde o mar, água salobra e lábios que não
sei,
palavra mordida que se lhe adivinha o cobre. Integral
o grito, a ingrata, a gratuita, sem saber qual.
EL ARTE nunca es
la verdad
pero hay momentos, hay momentos tan ausentes
como éste, en que la verdad es una forma de arte,
una mina, un trobar, El Dorado. Uno encuentra,
dos reconocen, tres cantan en trío el trinar
,
cuatro cantan en coro. Y así, un sí de vez
en cuando,
se descubre el momento. En este momento un hecho es un milagro
porque la verdad es una forma de arte, es el misterio
presente al que nadie se atreve. Por la melodía
parece que canta pero es un concepto,
el ruiseñor-concepto.
A ARTE nunca é a verdade
mas há momentos, há momentos tão ausentes
como este, em que a verdade é uma forma de arte,
una mina, um trovar, Eldorado. Um encontra,
dois reconhecem, três cantam em trio o trinar
,
quatro cantam em coro. E assim, um sim de vez em quando,
se descobre o momento. Neste momento um feito é um
milagre
porque a verdade é uma forma de arte, é o
mistério
presente ao qual ninguém se atreve. Pela melodia
parece que canta mas é um conceito,
o rouxinol-conceito.
*
Traduções:
Claudio Daniel
*
Eduardo
Milán, poeta, ensaísta e crítico literário,
nasceu em 1952, em Rivera (Uruguai). Reside hoje no México,
onde leciona Literatura na Universidade Nacional Autónoma
de México (UNAM). Foi crítico literário
da revista Vuelta. Publicou, entre outros, os seguintes livros
de poesia: Estación, Estaciones (1975), Esto Es (1978),
Nervadura (1985), Cuatro Poemas (1990), Errar (1991), La Vida
Mantis (1993), Algo Bello que Nosotros Conservamos (1995),
Circa 1994 (1996), Son de Mi Padre (1996), Alegrial (1997),
El Nombre es Outro (1997) e Dedicado a lo que Queda (1997).
Sua obra poética está reunida no volume Manto
(1999). Milán também publicou dois volumes de
ensaios, Una Cierta Mirada (1989) e Resistir Insistencias
Sobre el Presente Poético (1994), e, junto com Manuel
Ulacia, um volume com traduções de Haroldo de
Campos, Transideraciones (1987). Com Ernesto Lumbreras, publicou
Prístina y última piedra, Antología de
la poesía hispanoamericana presente (1999).
*
Leia também
a entrevista
com Eduardo Milán.
|